Medidas antipiratería

. domingo 22 de enero de 2012

La mansión de Kim Dotcom, uno de los propietarios de Megaupload

Si 2011 terminó con la aprobación de la ley Sinde (Ley de Economía Sostenible, LES) por parte del nuevo ejecutivo de Rajoy, en 2012 es EE. UU. quien aprueba sus leyes antipiratería, la SOPA (Stop Online Piracy Act, Acta de cese a la piratería en línea) y PIPA (Preventing Real Online Threats to Economic Creativity and Theft of Intellectual Property Act, Acta de protección de propiedad intelectual).

¿Será 2012 el año en el que se frene la descarga ilegal de contenidos? Al menos, comienza con un fuerte debate en la Red. Wikipedia protagonizó un apagón de 24 horas hace poco como medida de protesta. Protestas que continúan, incluso en España.

La aprobación de ambas leyes antidescarga ha coincidido con una de las mayores operaciones contra la piratería a nivel mundial. El cierre por parte del FBI de Megaupload, uno de tantos portales que permiten subir archivos y que otros los compartan. Se espera que portales de almacenamiento de datos como Rapidshare o Fileserve sean los próximos en caer.

Etiqueta que aparece en la página web de Megaupload, tras su cierre por el FBI
Estos portales, que permiten subir y descargar archivos a servidores en Internet, necesitan de páginas que enlacen a sus archivos, ya que no es posible, en el caso de Megaupload, buscar archivos en la propia página web. Ahora el FBI investiga si había relación entre las páginas que enlazan (tipo Seriesyonkis, Isohunt o Taringa) con las páginas que albergan el contenido.

Almacenar tu propio contenido en la Red no es delito. Se considera delito el comerciar con material protegido por derechos de autor. Uno puede subir una película a su disco duro virtual y compartirla con otros (al igual que se haría en la vida real a través de memorias USB). Lo que se considera punible es obtener dinero con el trabajo de otros, ya sea a través de anuncios en la web o con suscripciones.

Realmente el asunto es peliagudo y se requiere de pruebas y de un proceso judicial que enlace el almacenamiento personal de copias con el fin lucrativo de las páginas de almacenamiento con material protegido. Hay derecho a comprar material y almacenarlo, a compartirlo con los demás, pero también hay que entender que ni las canciones, ni los libros, ni los programas, ni el cine, se crean gratis.